El cuidado de los guantes de boxeo de piel es muy importante para mantener su óptimo rendimiento y alargar su vida útil. A continuación se detallan algunos pasos y precauciones detallados para el cuidado de los guantes de boxeo de cuero:
1. Limpieza y desinfección
Retire los guantes de la bolsa de gimnasia lo antes posible: el aire dentro de la bolsa de gimnasia no circula, lo cual es un buen lugar para que crezcan las bacterias. Por lo tanto, después de su uso, los guantes deben retirarse lo antes posible.
Secar el exceso de agua con un paño o toalla:
Envuelve tus manos en una toalla y muévelas dentro de tus guantes para absorber el sudor. Asegúrese de que todos los guantes reciban el mismo tratamiento.
Utilice una solución de vinagre y agua para esterilizar: mezcle 50 % de vinagre con 50 % de agua, póngalo en una botella con atomizador y rocíe el interior de los guantes varias veces. Puede elegir vinagre blanco o vinagre de sidra de manzana y agregar de 5 a 10 gotas de aceite de árbol de té a la solución para mejorar los efectos antibacterianos y antifúngicos.
Limpiar la superficie de los guantes:
Usando la misma mezcla de vinagre y agua, rocíe la superficie de los guantes para formar una fina niebla, luego limpie la suciedad, el sudor y el exceso de solución limpiadora con una toalla limpia.
Dos, mantenimiento y secado.
Aplicar protectores de cuero:
Dado que los guantes de boxeo de cuero están hechos de piel de animal, es necesario aplicar protectores de cuero con regularidad para mantenerlos suaves y tersos. Puedes elegir protectores de cuero en el mercado, o utilizar aceite esencial de limón como alternativa. Aplique una pequeña cantidad de protector o unas gotas de aceite en el exterior de los guantes y aplíquelo uniformemente con un paño sin pelusa con movimientos circulares.
Secar los guantes al aire: Mantener los guantes secos es la clave para prevenir el crecimiento bacteriano y los olores. Después de desinfectar el interior de los guantes con agua con vinagre y limpiar el exterior, coloque los guantes en un lugar ventilado para que se sequen por completo. Evite la luz solar directa para prevenir el envejecimiento de la piel.







